OTRA VEZ SEÑOR

Gran Señor, hacedor de todas las cosas, creador de todo. Te pido en nombre mío y de todos los seres humanos, que empleando toda tu misericordia y grandeza, nos hagas abrir el corazón y ver de una vez y para todos los tiempos, que sos el Creador, el único, uno solo para todos los seres humanos, y te pido nos quites el velo del fanatismo creado por las distintas religiones a las que no critico, para no darle ni quitarle la razón a nadie. Pero creo que ya es hora, que dejando de lado el respeto a todas las religiones, todo ser humano tenga una unica visión de Dios, Ala, Mahoma, Buda, Creador o como quieran llamarlo. Entiendan, El ama a todas sus criaturas. Es de locos seguir a esta altura de los tiempos con guerras, y mucho peor, sin explicación por motivos religiosos. Que importa si yo lo llamo Dios, otro Jehová, otro Ala, por favor, no nos peleemos por el titulo. La sustancia, lo que realmente cuenta esta dentro del libro, y esa parte esta en nosotros, somos parte de El, esta en nuestra alma, en nuestro corazón. Y hasta en su grandeza, tal vez para llegar a cada cultura y en los distintos tiempos, se mostró en forma diferente, de acuerdo a la forma de ser de cada pueblo, su evolución, su preparación, su necesidad, tomando en cuenta el medio ambiente que a cada cultura les toco vivir. Te pido nos hagas volver a la pureza de los seis años de edad, donde actuábamos casi por instinto de corazón, con nobleza, con amor. Que nos pasa a los seres humanos, cuando vamos creciendo, con el transcurso de los años, en vez de darnos cuenta cabalmente que somos hijos del Supremo. Que todo lo que EL nos da nos supera. Tendríamos al menos que tener la mínima inteligencia para darnos cuenta, por ejemplo que la vida de cada uno de nosotros termina cuando EL lo decide, y las mas de las veces en el momento menos esperado. Como no sentir e impactarse con la mansedumbre o en otros momentos la bravura del mar, el fuego que nos da calor, no cocina nuestros alimentos, arrasa, limpia y purifica, para un nuevo renacer. Como no darse cuenta al estar dentro de un bosque, la fragancia que despiden las diversas especies que lo componen. Si además, uno se detuviera un momento y aguzara los sentidos, disfrutaría del mundo animal que habita allí, desde los mas pequeños hasta los mas grandes, todo esto acompasado del afinado canto de los pájaros, como no mirar al suelo y ver un colchón de pequeñas ramitas y hojas de las distintas plantas, que se van incorporando a la tierra en su largo proceso de irla enriqueciendo. Además, el sol, y su luz reflejada que nos da el día, el inmenso sol, motor que le da vida a todo, la noche, con su luna, que aquieta todo, y el cielo poblado de una inmensidad de estrellas y muchas incógnitas. Como estar en lo alto de una montaña, y no ver la grandiosidad y el dibujo de sus estribaciones, la nieve, los colores de diversos minerales que la componen, los hilos de agua que bajan formando ríos en sus laderas. Mirar hacia los cielos, a lo mas pequeño a lo mas grande, hacia todas partes, como no darse cuenta lo pequeños que somos ante tanta inmensidad y tratar de ser buenas personas y merecedores hijos de Dios. Hermanos, el Señor en su gran sabiduría creo varios tipos de personas. Para agruparlos distingamos tres grupos de ellas: En el primero, están aquellos seres humanos, que desde la cuna, nacieron con todos las posibilidades, hijos de familias encumbradas , con honores y ciudados, recibieron una alimentación muy bien balanceada, los mejores médicos, seguro una educación estructurada y muy rígida, totalmente competitiva, donde el compañerismo, compartir, ayudar, es mal visto, educados para que su dios sea uno mismo, su mira sea el poder y el dinero a toda costa, si es necesario dejando de lado su pais, su familia, su amor, sus gustos mas íntimos, sus amistades, etc. Además disponer de grandes posibilidades económicas, puestos políticos, altas jerarquías en las mejores empresas. Parecería que dios fue injusto, que a esta clase, les dio todo,¡ Pero no!. Estos están totalmente vacíos, son sumamente egoístas, no quieren a nada ni a nadie, aunque estén totalmente rodeados de riquezas, bienes, cosas y personas, viven desconsoladamente solos, no disfrutan de nada, porque en realidad solo se disfruta lo que se logra con gran esfuerzo. Son almas en pena, porque aunque hayan recibido todo, no están preparados y pudiendo brindarse, compartir, ayudar, dar todo, nunca dan nada. Del otro lado del péndulo están los que no recibieron nada, los que están en la peor situación social, no recibieron ni el amor de una familia bien constituida, en general con padres separados, viviendo un clima de hambre, grandes tensiones y peleas. La gran mayoría nunca están afincados en ningún lugar estable, no son propietarios de bien alguno, viven alquilando o viviendo de prestado de un lugar a otro. Recibieron muy poco o nada de educación cultural, familiar ni institucional, ninguna inserción social, ni les concedieron respeto laboral, ni humano. Parecería que Dios también fue injusto con esta clase, que no les dio nada, ! Pero no¡ Para comenzar les dio la posibilidad de una vida, les dio la salud, les dio una cabeza, con la cual aun sin estudios, utilizando la inteligencia natural, aunque vengan desde el fondo del fango, luchar y sacar fuerzas e ir evolucionando poco a poco, además dos manos y dos piernas, con las cuales poder trabajar, éste los dignificaría y le iría dando una inserción social, y así con el tiempo formar una familia, esforzarse por ser el mejor marido o mujer y el mejor padre. Y no repetir las malas experiencias vividas por sus antecesores, y seguro que sus hijos que son la continuación de cada uno de nosotros, al darles amor, educación, respeto, dignidad, honestidad, amor al trabajo, a su familia, a su tierra, a su religión Seguro, si tiene este comportamiento, se sentirá con el correr de los años totalmente feliz y orgulloso, y vera que el esfuerzo vale. Que Dios tal vez los hizo nacer así para pasar el karma que le correspondía en esta encarnación, y no les quepa duda que la familia que formaron con humildad y mucho amor, por lógica construirán a partir de ustedes, un mundo mejor. Y los terceros al parecer los mas equilibrados en el péndulo, parecería que Dios, sí fue justo con estos ¡pero tampoco! A esta clase pertenecen personas de todos los estratos sociales, son los que luchan a brazo partido, primero contra ellos mismos, sabiendo que dentro de ellos coexiste el bien y el mal. Y las sociedades modernas, crean las mas variadas formas con el Supremo Dinero, para comprar a las personas, primero les enseñan que hay que vivir con un gran confort, por lo tanto deben comprar equipos caros, Computadoras, filmadoras, televisores gigantes y de ultima tecnología, frezzer, microondas, coches lujosos, yates, vivir en countries, viajes, secretarias, engaños y demás. Peleando contra todo esto, estas personas, sin estar fuera de la sociedad viven humildemente, sin tanto confort, pero con mucha mas humanidad, toman como línea de conducta el bien. Para empezar, son los verdaderos hijos de Dios. son los buenos padres, hijos, hermanos amigos, trabajadores, los honestos. Son aquellos que siempre están cuando uno los necesita, que dan sin pedir nada a cambio, los que cuando se equivocan, vuelven rápidamente al camino del bien. Son los verdaderos cristianos, y les comento que para ser verdaderos cristianos, debemos amar a Dios, vivir con sus enseñanzas, ser de corazón puro y vivir con gran humildad. Si reunimos estas condiciones o al menos lo intentamos aunque algunas veces fallemos, seguro Cristo estará cerca de nosotros y nos acompañara en nuestra vida.


Hernan Calvo